100% renovable: de quimera a realidad

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  100% renovable: de quimera a realidad

 

45 millones de habitantes en todo el mundo cubren ya sus necesidades energéticas solo o en su mayor parte con renovables

En España, la isla de El Hierro está a punto de conseguirlo

Dinamarca, Alemania y Austria son los más avanzados en Europa

Islas del Pacífico y comunidades rurales de Bangladesh son 100% renovables

España es el primer país donde la eólica se convierte en la mayor fuente de energía

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La semana pasada dos comités del Parlamento Europeo pidieron a la Comisión Europea llegar al 30% de energías renovables en 2030. Lo cierto es que ocho países, 41 ciudades y 48 regiones en el mundo cubren ya sus necesidades energéticas al 100% con renovables en todos o algunos de los sectores demandantes (electricidad, calor/frío y transporte) o se han marcado objetivos para conseguirlo en las próximas décadas. En el primer caso (objetivo conseguido) aparecen lugares tan dispares como el archipiélago de Tokelau (Nueva Zelanda), comunidades rurales de Bangladesh y ciudades europeas: Güssing, en Austria, y Dardesheim, en Alemania. Entre las segundas está la prefectura de Fukushima, que tras el incidente nuclear de 2011 quiere dar carpetazo al uranio y cubrir su demanda de energía primaria con renovables antes de 2040.

La información sobre objetivos y compromisos “renovables” procede de la iniciativa Go 100% Renewable Energy, impulsada por el Renewables 100 Policy Institute de Estados Unidos. Diane Moss, directora y fundadora de este instituto, no se cansa de repetir que “el número de Gobiernos, Ayuntamientos, empresas, instituciones y ONG involucrados en la transición hacia el objetivo del 100% renovable hace que ya no se considere una quimera, sino un logro alcanzable y lógico”. En sus intervenciones y artículos cita a multinacionales como Ikea, BMW, Apple o Google para confirmar que “el compromiso ya no es solo cuestión de organizaciones verdes tradicionales”.

Desde Go 100% Renewable Energy estiman que más de 45 millones de personas cubren su demanda de energía con renovables o están en la senda para conseguirlo. Cada ciudad, región o país demuestra la gran variedad de fuentes con las que se pueden alcanzar estas metas. A las más comunes y extendidas eólica, solar e hidráulica, se añaden la biomasa segura y limpia (ahora domina en muchos lugares de África y Asia, pero con ineficientes sistemas de quema de madera y residuos); la geotérmica (Islandia es el mejor ejemplo); y la undimotriz (olas) y la maremotriz (mareas), con Escocia como la nación que más apuesta por ellas y las tiene en cuenta para llegar a 2020 con el equivalente de su demanda de electricidad generada al 100% con renovables.

Mientras tanto, ya hay territorios donde el “pleno renovable” es un hecho. La gran mayoría cubre las necesidades energéticas de poblaciones reducidas. El archipiélago de Tokelau lo habitan 1.500 personas y ha conseguido su objetivo con la sustitución de generadores de gasóleo por 1 MW de paneles fotovoltaicos. Curiosamente, Tokelau, junto a otros territorios del Pacífico Sur, como Tuvalu o Islas Cook, que se han marcado objetivos ambiciosos para 2020, son los más amenazados por la subida del nivel mar como consecuencia del cambio climático derivado de la emisión de gases procedente de la quema de combustibles fósiles. En Alemania, los mil habitantes de Dardesheim reciben electricidad, calor y combustibles para el transporte gracias a la combinación de energías fotovoltaica, eólica y aceites vegetales. En Bangladesh, 600.000 personas repartidas por decenas de comunidades rurales han accedido por primera vez a servicios energéticos gracias a la combinación solar-biomasa.

Según la lista de Go 100% Renewable Energy, Estados Unidos y Alemania se llevan la palma en cuanto a ciudades, regiones y condados en disposición de alcanzar el reto renovable en los próximos años. Otro país que ha dado un salto cualitativo y cuantitativo en este terreno es Austria. Regiones como Carintia (550.000 habitantes) y ciudades como Güssing (4.000 habitantes) disponen de energía 100% renovable, con importantes aportaciones hidroeléctricas y de biomasa, respectivamente.

Austria es uno de los países europeos que ha establecido objetivos de renovables para 2020 por encima del oficial 20% de consumo final que marcan las directivas de la UE. De hecho, actualmente llega al 32% y produce con renovables el 65% de la energía. Pero hay incluso apuestas más ambiciosas, como la de Dinamarca: en 2035 toda la electricidad y el calor tienen que proceder de fuentes renovables. Javier García Breva, presidente de la coalición empresarial N2E (Nuevo Modelo de Negocio Energético) y experto en políticas energéticas, comenta que “lo ocurrido en Dinamarca es impensable ahora mismo en España: el cambio de Gobierno no solo no frenó la apuesta política por las renovables, sino que la ha acelerado, y lo mismo ocurre con Ayuntamientos y regiones europeas que se marcan esos objetivos, se respetan con independencia de la ideología del partido que gobierne”.

Helle Thorning-Schmidt, la primera ministra danesa, advierte de que el cambio hacia las renovables no será fácil: “Tenemos que estar preparados para tomar decisiones difíciles. No todos van a ganar”. En consonancia con las medidas a tomar por el Gobierno danés, tanto Diane Moss como García Breva exponen algunas que, según este último, valdrían también para lograr el cambio en España, la principal: “Hay que potenciar la generación de energía distribuida y descentralizada para convertir cada centro de consumo en centro de producción y al consumidor en el centro del sistema, y eso es fácil hacerlo con las renovables porque están por todas partes (agua, viento, sol, biomasa…) y son flexibles”. El experto de N2E también cita las redes inteligentes para gestionar mejor la demanda y la apuesta por el ahorro y la eficiencia energética. “Algunos estudios sitúan el potencial de ahorro en España en el 50%, con picos de casi el 70% en la edificación”, afirma. En cuanto al transporte, tanto García Breva como Diane Moss abogan por su electrificación y la reducción de la movilidad, especialmente en las ciudades. “Y todo fomentaría nuevas especialidades productivas que favorecerían la recuperación económica”, concluye García Breva.

 
Escasa presencia española en el cien por cien renovable
 
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La isla de El Hierro. / France Press

La lista española del Go 100% Renewable Energy está representada por una isla (El Hierro, en Canarias), cuya central hidráulica-eólica que la hará eléctricamente independiente funciona ya en período de pruebas. También aparece Extremadura, cuyo Gobierno anunció en 2011 que en 2010 consiguió cubrir por primera vez su demanda eléctrica solo con renovables gracias a la intensidad de las lluvias y el aumento de la producción hidroeléctrica. Antonio Calvo, periodista científico experto en temas energéticos, matiza que "no se puede decir que nadie en España cubra su demanda con renovables, porque no es exacto. Extremadura cubre el equivalente a su demanda, pero no toda la produce con renovables, porque hay muchos ratos que se alimenta de otras fuentes, como la nuclear, ya que cuenta con dos reactores en la central de Almaraz".

En 2007 Greenpeace presentó el informe Renovables 100%, elaborado por el Instituto de Investigación Tecnológica de la Universidad Pontificia de Comillas, en el que concluía que en el año 2050 la España peninsular podría cubrir totalmente la demanda de electricidad con fuentes renovables. Desde el movimiento ecologista español piden al Gobierno que apoye la propuesta de los comités del europarlamento, comandada por ocho países de la UE, entre los que se encuentran Alemania, Austria y Dinamarca, de subir el compromiso de consumo de renovables en 2030 al 30%.

España se supera a si misma en la carrera de incongruencias energéticas. En plena reforma eléctrica y con los precios al alza para el usuario final, la gran paradoja es que cada vez son más los megavatios de producción eólica gratis que se 'tiran a la basura' porque exceden alsistema. Así se desprende del informe anual de la Agencia de Cooperación de Reguladores Energéticos (Acer). Esta agencia, dependiente de la UE, aglutina a todos los reguladores de energía en la UE, entre ellos, la antigua Comisión de Energía (CNE) española, ahora integrada en la Comisión de Competencia (CNMC). El último informe de Acer hace un amplio balance de la situación de los distintos mercados energéticos europeos. Entre otros detalles, analiza la integración de las instalaciones de renovables dentro de todo el sistema. El estudio evalúa en qué medida las instalaciones de renovables tienen que ser desconectadas del sistema y dejar de producir, porque hay exceso de kilovatios producidos en ese momento por otras instalaciones de renovables o por plantas de generación tradicionales. Una idea errónea Los datos echan por tierra la idea de que las renovables siempre vierten a la red todo lo que puede producir. También sirven para determinar en qué medida un país aprovecha o no todo el potencial que supone el teórico coste cero de producción de las renovables. Acer coloca a España como un caso digno de estudio. De hecho, le dedica un apartado especial. España llegó a desperdiciar en la primavera de 2013 hasta un 8% de toda su producción eólica, marcando así un récord en las estadísticas que maneja este organismo. Hasta ese momento, España había sido un ejemplo a seguir de integración de la eólica en el sistema. Es decir, aprovechaba mejor que nadie todo el potencial. Así, por ejemplo, entre los años 2010 y 2011, España desperdiciaba siempre mucho menos del 1%, frente a países como Italia, que había llegado a cuotas pérdidas del 5% en 2010, del 2% en 2011 o más del 1% en 2012. Irlanda siempre había estado por encima del 2% en los últimos años, y Alemania o Reino Unido siempre superaban a España. En 2013, bastó una combinación de factores para que en el sistema español se produjera un caos. Hubo mucho viento. Además, los pantanos estaban a rebosar y la producción hidráulica se disparó. Para colmo, la crisis seguía provocando caídas en la demanda eléctrica y no era necesaria tanta producción. Pero a diferencia de otras ocasiones en las que también se ordenó parar a las eólicas, el pasado año hubo un hecho que es lo más preocupante de cara al futuro: se ordenaron algunos cortes por sobrecarga en la red, tanto de la de transmisión (alta tensión) como en distribución. Sencillamente, los kilovatios eólicos 'no cabían', por decirlo de algún modo, por los cables que tenían que llevarlos a su destino. En concreto, Acer cifra en un 0,3% la producción que se desperdició por este motivo. Paran lo que producen «gratis» El grupo que organiza los flujos eléctricos y ordena los cortes de una u otra instalación es Red Eléctrica. El esquema para ordenar los cortes es relativamente sencillo: se obliga a cada instalación que entra en el sistema a coste cero, como las eólicas o las hidráulicas, a que reduzcan su oferta proporcionalmente a su producción potencial, hasta alcanzar un volumen total de reducción de energía en el sistema. El problema es que se está penalizando precisamente a la energía más barata. Este esquema es objeto de revisión en la reforma integral del mercado mayorista, o 'pool', que persigue el Gobierno español. Entre otras cosas, porque tampoco es cierto que las renovables sean «gratis». Aunque al mercado mayorista entran sin marcar precio, luego cobran subvenciones.

España 'tira a la basura' un 8% de su energía eólica,Empresas Sector Energía. Expansión.com

España se supera a si misma en la carrera de incongruencias energéticas. En plena reforma eléctrica y con los precios al alza para el usuario final, la gran paradoja es que cada vez son más los megavatios de producción eólica gratis que se 'tiran a la basura' porque exceden alsistema. Así se desprende del informe anual de la Agencia de Cooperación de Reguladores Energéticos (Acer). Esta agencia, dependiente de la UE, aglutina a todos los reguladores de energía en la UE, entre ellos, la antigua Comisión de Energía (CNE) española, ahora integrada en la Comisión de Competencia (CNMC). El último informe de Acer hace un amplio balance de la situación de los distintos mercados energéticos europeos. Entre otros detalles, analiza la integración de las instalaciones de renovables dentro de todo el sistema. El estudio evalúa en qué medida las instalaciones de renovables tienen que ser desconectadas del sistema y dejar de producir, porque hay exceso de kilovatios producidos en ese momento por otras instalaciones de renovables o por plantas de generación tradicionales. Una idea errónea Los datos echan por tierra la idea de que las renovables siempre vierten a la red todo lo que puede producir. También sirven para determinar en qué medida un país aprovecha o no todo el potencial que supone el teórico coste cero de producción de las renovables. Acer coloca a España como un caso digno de estudio. De hecho, le dedica un apartado especial. España llegó a desperdiciar en la primavera de 2013 hasta un 8% de toda su producción eólica, marcando así un récord en las estadísticas que maneja este organismo. Hasta ese momento, España había sido un ejemplo a seguir de integración de la eólica en el sistema. Es decir, aprovechaba mejor que nadie todo el potencial. Así, por ejemplo, entre los años 2010 y 2011, España desperdiciaba siempre mucho menos del 1%, frente a países como Italia, que había llegado a cuotas pérdidas del 5% en 2010, del 2% en 2011 o más del 1% en 2012. Irlanda siempre había estado por encima del 2% en los últimos años, y Alemania o Reino Unido siempre superaban a España. En 2013, bastó una combinación de factores para que en el sistema español se produjera un caos. Hubo mucho viento. Además, los pantanos estaban a rebosar y la producción hidráulica se disparó. Para colmo, la crisis seguía provocando caídas en la demanda eléctrica y no era necesaria tanta producción. Pero a diferencia de otras ocasiones en las que también se ordenó parar a las eólicas, el pasado año hubo un hecho que es lo más preocupante de cara al futuro: se ordenaron algunos cortes por sobrecarga en la red, tanto de la de transmisión (alta tensión) como en distribución. Sencillamente, los kilovatios eólicos 'no cabían', por decirlo de algún modo, por los cables que tenían que llevarlos a su destino. En concreto, Acer cifra en un 0,3% la producción que se desperdició por este motivo. Paran lo que producen «gratis» El grupo que organiza los flujos eléctricos y ordena los cortes de una u otra instalación es Red Eléctrica. El esquema para ordenar los cortes es relativamente sencillo: se obliga a cada instalación que entra en el sistema a coste cero, como las eólicas o las hidráulicas, a que reduzcan su oferta proporcionalmente a su producción potencial, hasta alcanzar un volumen total de reducción de energía en el sistema. El problema es que se está penalizando precisamente a la energía más barata. Este esquema es objeto de revisión en la reforma integral del mercado mayorista, o 'pool', que persigue el Gobierno español. Entre otras cosas, porque tampoco es cierto que las renovables sean «gratis». Aunque al mercado mayorista entran sin marcar precio, luego cobran subvenciones.

España 'tira a la basura' un 8% de su energía eólica,Empresas Sector Energía. Expansión.com